Nuestra espiritualidad nace del abandono confiado en Dios Padre Providente, al estilo de la Madre Elena Bettini.
Es una experiencia viva que atraviesa cada dimensión de nuestra comunidad: desde la oración hasta los gestos concretos de servicio.
Expresiones concretas de nuestra identidad providente, que marcan la vida escolar y nos conectan con la espiritualidad Bettiniana:
Con la espiritualidad Bettiniana, educamos en alegría, humildad y confianza.
Queremos formar personas que unan fe y vida, con amor fraterno, humildad y responsabilidad al servicio de la comunidad.
«Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura.»
— Mateo 6,33
Este versículo inspira nuestra confianza, nos anima a priorizar el Reino y a vivir con esperanza.