La inclusión es tarea de todos. Docentes, asistentes, estudiantes y apoderados colaboran activamente en la construcción de una cultura escolar basada en el respeto, la empatía y la valoración positiva de cada persona.
Nuestro compromiso se refleja en estrategias claras y acciones concretas que guían la atención a las necesidades y características de todos los estudiantes, favoreciendo su participación y desarrollo integral. No se trata solo de integrar, sino de generar espacios de aprendizaje donde cada niño y joven se sienta valorado, escuchado y acompañado en su propio ritmo.
El Plan de Apoyo a la Inclusión contempla adaptaciones pedagógicas, acompañamiento personalizado y trabajo colaborativo con las familias, buscando que nadie quede atrás en el proceso educativo. Asimismo, fomenta la convivencia respetuosa, la empatía y el reconocimiento de la diversidad como riqueza que fortalece a toda la comunidad escolar.
De esta manera, la inclusión deja de ser una meta futura y se convierte en una realidad cotidiana que inspira a estudiantes, docentes y familias a construir un colegio más justo, solidario y humano.