En nuestro colegio, los protocolos no son castigos, sino herramientas para prevenir, contener y actuar con justicia.
Buscan acompañar los conflictos desde un enfoque formativo, promoviendo el respeto, la restauración del vínculo y el crecimiento personal.
Su objetivo es cuidar a cada integrante de la comunidad educativa, actuando con responsabilidad, empatía y firmeza cuando corresponde, siempre guiados por los valores que nos inspiran.
Contamos con protocolos para: acoso escolar, violencia física o verbal, abuso sexual, emergencias, accidentes, salud mental, consumo de sustancias, entre otros. Todos se guían por justicia restaurativa, respeto, acompañamiento y debido proceso.
Prevención, denuncia y abordaje oportuno.
Contención, mediación y medidas formativas.
Ruta de protección y derivación según normativa.
Plan de acción y seguridad en campus.
Primeros auxilios, registro y comunicación.
Apoyo psicoemocional y acompañamiento.
Prevención, detección y protocolos de acción.
Uso responsable y rutas de apoyo.
Ante cualquier situación, el colegio aplica un proceso claro y formativo:
Activación del caso, Acompañamiento con contención y participación familiar, y Resolución justa y proporcional, orientada a reparar el daño y restaurar los vínculos.